La nebulosa Roseta (designaciones NGC 2237, NGC 2238, NGC 2239, NGC 2249, Sh2-275, Caldwell 49) y el cúmulo abierto NGC 2244 (Caldwell 50), en la constelación del Unicornio, captados por José Luis Martín desde Viladecans a mediados de febrero de 2024, en un momento de hueco entre las muchas nubes de ese inicio de año. La imagen es fruto de 14 horaas de captación de imágenes en banda estrecha.
Las estrellas del cúmulo se han formado de la materia de la misma nebulosa. Cuenta con varias estrellas del tipo espectral O, estrellas supercalientes que generan grandes cantidades de radiación y viento estelar.
El cúmulo y la nebulosa se encuentran a una distancia de unos 5200 años luz de la Tierra (aunque los cálculos de la distancia varían considerablemente, hasta llegar a 4900 años luz). Mide unos 130 años luz de diámetro. La radiación de las estrellas jóvenes excitan los átomos de la nebulosa, haciendo que emitan la radiación que hace brillar a la nebulosa.
El cúmulo de estrellas es visible con binoculares y puede apreciarse muy bien con un telescopio pequeño. La nebulosa en cambio es más difícil de detectar visualmente, y requiere de un telescopio con un cierto diámetro. Es muy importante un cielo oscuro, sin polución luminosa, para la observación.
Comentarios
Publicar un comentario