En la constelación del Unicornio, a unos 2.500 años luz de la Tierra, se despliega uno de los paisajes más sugerentes del cielo profundo: la nebulosa del Cono junto al cúmulo estelar conocido como el Árbol de Navidad, ambos integrados en la región NGC 2264. La imagen fue captada por Nacho Guillén desde Molins de Rei, y compartida a finales de enero de 2026.
Una nebulosa es una inmensa nube de gas (principalmente hidrógeno y helio) y polvo en el espacio interestelar. Actúan como viveros estelares donde nacen nuevas estrellas o como remanentes de estrellas que han muerto, con formas y colores muy diversos. Aquí surgen estrellas de todo tipo, cuya evolución da lugar a todos los elementos que componen nuestro mundo y a la propia vida en la Tierra.
La nebulosa del Cono la vemos como una columna oscura de gas y polvo con forma cónica. Su oscura silueta, esculpida por la radiación de estrellas jóvenes y masivas, destaca frente al resplandor rojizo del hidrógeno ionizado.
A su alrededor brilla el cúmulo estelar, que es básicamente un enjambre de estrellas recién nacidas que, visto desde nuestra perspectiva, dibuja la silueta de una especie de abeto cósmico adornado de luces.
Este complejo es un laboratorio natural para estudiar la formación estelar: aquí nacen soles, se moldean discos protoplanetarios y el viento estelar talla el medio interestelar.
Fue la primera foto con el nuevo equipo de Nacho. Un telescopio Newton 200/1000 "tuneado". Son 58 horas de captación de imágenes. Composición SHO.
![]() |
| La nebulosa del Cono se ve a la izquierda |


Comentarios
Publicar un comentario