Nueva vista de Sh2-54, de la nebulosa del Águila y de la nebulosa Omega

Imagen de Rafael Borrás (con tomas desde Garraf y desde Gava), compartidas el 5 de agosto de 2026. Se trata de Messier 16, Messier 17 y SH2-54, fotografiadas con el Tubo óptico tipo objetivo fotográfico Askar FMA180 para fotografía de gran campo. Es similar a la que mostramos hace muy poco de José Luis Martín  y por ello compartiremos algo de la información. Aquí también a la izquierda vemos Sh2-54, una nebulosa de emisión que vive un enorme fenómeno de formación estelar. Está en la constelación de Cygnus , seis grados al suroeste de Sadr (γ Cygni). El círculo levemente brillante en su parte superior es la nebulosa de emisión Medialuna (NGC 6888, Caldwell 27) , también llamada nebulosa Creciente. Se encuentra a unos 4700 años luz de distancia de la Tierra. Rafa indica que justo abajo se ve la redondeada nebulosa de emisión DWB 14 (Sh2-104) -no se distingue bien-, situada a aproximadamente 14000 años luz de distancia.  A la derecha de Sh2-54 se ve, en el centro de la foto, a...

Esto no acabará bien: La nebulosa del León, un drama astronómico a fuego lento


Justo a mediados de diciembre de 2025, Rafael Borrás nos pasaba esta fotografía de prueba de, solamente, dos horas, captada en Àger, que él tomó casi como si fuera un borrador, para ver qué había de interesante en la nebulosa del León [Sh2-132] (una vieja conocida de esta web, de la que ya teníamos algunas imágenes, en las que hay más información sobre esta lejana nube de gas), para realizarla con mucho más tiempo de integración.
De entrada, Rafa ya expresaba que le había sorprendido (como a todas las personas que vemos la imagen) la gran zona de oxígeno 3 (OIII) a la derecha, en forma de burbujas y las texturas que salen ya con sólo dos horas. Como él señaló, SH2-132 es una excelente candidata a repetirla bien con una paleta SHO, aunque también indicó que, en este caso, le falta detalle por la poca integración. Vale la pena echarle horas a su fotografía. 
La nebulosa de León, pese al nombre, no está en la constelación de Leo, sino en Cefeo. El apodo viene de su silueta en imágenes de larga exposición, donde se ve un león agazapado mirando al cosmos (la cabeza miraaría haacia la izquierda), con su cola bien levantada detrás (a la derecha en el presente caso). Astronomía y pareidolia haciendo las paces.
La Nebulosa del León es interesante porque muestra en tiempo cósmico real cómo una estrella masiva está remodelando su entorno, dejando pistas de cómo nacen, viven y mueren las estrellas más extremas del Universo. Sh2-132 parece tranquila… hasta que lees la letra pequeña de ese enorme cúmulo de gas. Es chula por su forma y colores, pero es también muy interesante por la historia física que esconde. 
Su protagonista es WR 134, una estrella Wolf-Rayet, uno de los tipos estelares más violentos que existen, que expulsa materia a velocidades de miles de kilómetros por segundo, generando ondas de choque que comprimen y retuercen el gas de su entorno. 
El resultado es una estructura filamentosa, casi como humo cósmico iluminado desde dentro. Es básicamente una burbuja de gas ionizado. Está creciendo lentamente, empujada por los vientos estelares y, en el futuro, probablemente será rematada por una potente supernova, que ahora espera agazapada el salto postrero del gigantesco felino gaseoso. 
Brilla sobre todo en H-alfa, pero también muestra detalles espectaculares en O III. Es muy agradecida para la astrofotografía de banda estrecha: cada filtro revela un carácter distinto del “león”.
Se encuentra a unos 10.000 años luz de nosotros y mide decenas de años luz de diámetro. Un animal grande, aunque muy lejano. 
No hay riesgo para nosotros, ni como león, ni como supernova.

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