Otra nueva versión de la etérea nebulosa del Velo

Vista de la nebulosa del Velo Este o nebulosa del Murciélago (Caldwell 33, NGC 6995 y NGC 6992) -a la que no hay que confundir con la nebulosa del Murciélago Cósmico -, que forma también parte de la grandísima nebulosa del Velo ( se puede ver una imagen de toda la nebulosa en esta web ). Se encuentra en la constelación del Cisne. Es el resto de una supernova cuya explosión ocurrió hace unos 10.000 años. Sus filamentos luminosos están formados por gas ionizado que brilla al interactuar con la onda de choque. Forma parte del gran complejo de la nebulosa del Velo, situado a unos 2400 años luz de la Tierra. Sus delicadas estructuras y formas recuerdan las alas de un murciélago y revelan la belleza de los restos de una estrella desaparecida. Son 2,5 horas de captación de su imagen desde Viladecans al final de agosto de 2026 por José Gabriel Valero. Otras imágenes de la nebulosa del Velo o de sus partes en esta web. Otras imágenes de José Gabriel Valero en esta web.

Antes (mucho, pero que mucho antes) de que colisione con la nuestra, la galaxia de Andrómeda en todo su esplendor

La galaxia espiral de Andrómeda (Messier 31 y NGC 224), captada con un filtro de hidrógeno alfa, con Luna Llena, por José Luis Martín a finales de agoto de 2026 desde Viladecans (abajo hay un mapa de Messier 31 y su entorno sobre una imagen de Rafa Borrás, con los nombres de otros objetos de cielo profundo que se pueden contemplar en la foto, como Messier 32, Messier 110 y NGC 206).
Tiene un diámetro de 220.000 años luz (en lo que respecta a su halo galáctico) y de unos 150.000 años luz entre los extremos de sus brazos. Se encuentra a una distancia de aproximadamente 2,5 millones de años luz de la Tierra.
Explica la Wikipedia que Messier 31 es, junto con nuestra propia galaxia, la más grande y brillante de las galaxias del Grupo Local, que consiste en aproximadamente 30 pequeñas galaxias más tres grandes galaxias espirales: Andrómeda, la Vía Láctea y la galaxia del Triángulo.
La galaxia se aproxima hacia la Vía Láctea a una velocidad de unos 420.000 km/h, y algunos especulan que ambas colisionarán dentro de unos 5860 millones de años (cuando el Sol ya sea una gigante roja), fusionándose en una galaxia mayor, en el evento conocido como Lactómeda.



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