Otra nueva versión de la etérea nebulosa del Velo

Vista de la nebulosa del Velo Este o nebulosa del Murciélago (Caldwell 33, NGC 6995 y NGC 6992) -a la que no hay que confundir con la nebulosa del Murciélago Cósmico -, que forma también parte de la grandísima nebulosa del Velo ( se puede ver una imagen de toda la nebulosa en esta web ). Se encuentra en la constelación del Cisne. Es el resto de una supernova cuya explosión ocurrió hace unos 10.000 años. Sus filamentos luminosos están formados por gas ionizado que brilla al interactuar con la onda de choque. Forma parte del gran complejo de la nebulosa del Velo, situado a unos 2400 años luz de la Tierra. Sus delicadas estructuras y formas recuerdan las alas de un murciélago y revelan la belleza de los restos de una estrella desaparecida. Son 2,5 horas de captación de su imagen desde Viladecans al final de agosto de 2026 por José Gabriel Valero. Otras imágenes de la nebulosa del Velo o de sus partes en esta web. Otras imágenes de José Gabriel Valero en esta web.

Nueva vista de Sh2-54, de la nebulosa del Águila y de la nebulosa Omega

Imagen de Rafael Borrás (con tomas desde Garraf y desde Gava), compartidas el 5 de agosto de 2026. Se trata de SH2-54 y Messier 16 (en la constelación de Serpens Cauda) y de Messier 17 (en la constelación de Sagitario), fotografiadas con el Tubo óptico tipo objetivo fotográfico Askar FMA180 para fotografía de gran campo.
Es similar a la que mostramos hace muy poco de José Luis Martín y por ello compartiremos algo de la información.
Aquí también a la izquierda vemos Sh2-54, una nebulosa de emisión que vive un enorme fenómeno de formación estelar. A esa nebulosa también se la conoce como nebulosa de la Cara Asustada y está asociada al cúmulo estelar NGC 6604 y a esta nube Sh2-54. Está en la constelación de Cygnus, seis grados al suroeste de Sadr (γ Cygni). El círculo levemente brillante en su parte superior es la región brillante de Gum 85(junto al cúmulo estelar NGC 6604). 
A la derecha de Sh2-54 se ve, en el centro de la foto, a la nebulosa de emisión del Águila (Messier 16), iluminada por el cúmulo estelar abierto NGC 6611.
Y finalmente a la derecha de ésta (y de toda la imagen) se ve a la nebulosa Omega (Messier 17), cuyo gas también brilla gracias las estrellas jóvenes y calientes que forman otro cúmulo estelar abierto, NGC 6618, que contiene en su centro dos estrellas de tipo espectral O4V, y además dos estrellas de tipo O5V, y cien estrellas de tipo espectral más temprano que el B9. Es la radiación de esas estrellas jóvenes y calientes —sobre todo la de las dos O4V— la que excita y hace brillar los gases de la nebulosa; estudios recientes muestran que este es uno de los cúmulos más jóvenes conocidos, con una edad que no llega ni al millón de años y que la nebulosa seguramente alberga entre 8000 y 10.000 estrellas que han nacido en ella, 1/3 de ellas en el cúmulo NGC 6618. Al sureste de la nebulosa pueden encontrarse también las estrellas hipergigantes HD 168607 y HD 168625.
Todas las nebulosas son regiones de HII, al igual que el resto de nubes rojizas que se ven en su derredor. Estas zonas son nubes gigantescas de gas y plasma brillante que puede alcanzar un tamaño de varios cientos de años luz y en la cual se forman estrellas masivas.

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