Otra nueva versión de la etérea nebulosa del Velo

Vista de la nebulosa del Velo Este o nebulosa del Murciélago (Caldwell 33, NGC 6995 y NGC 6992) -a la que no hay que confundir con la nebulosa del Murciélago Cósmico -, que forma también parte de la grandísima nebulosa del Velo ( se puede ver una imagen de toda la nebulosa en esta web ). Se encuentra en la constelación del Cisne. Es el resto de una supernova cuya explosión ocurrió hace unos 10.000 años. Sus filamentos luminosos están formados por gas ionizado que brilla al interactuar con la onda de choque. Forma parte del gran complejo de la nebulosa del Velo, situado a unos 2400 años luz de la Tierra. Sus delicadas estructuras y formas recuerdan las alas de un murciélago y revelan la belleza de los restos de una estrella desaparecida. Son 2,5 horas de captación de su imagen desde Viladecans al final de agosto de 2026 por José Gabriel Valero. Otras imágenes de la nebulosa del Velo o de sus partes en esta web. Otras imágenes de José Gabriel Valero en esta web.

Un Sol muy alterado, lo que le produce muchas manchas en su faz

Diego Núñez desde Gavà nos pasó esta imagen del Sol el 8 de diciembre de 2025. Un Astro Rey lleno de manchas, como corresponde a este momento álgido de su actual fase, lleno de vida y de fuerza magnética.
Las manchas solares son regiones en la superficie del Sol que tienen una temperatura más baja que la de la superficie que las rodea, lo que les da ese aspecto tan oscuro. Estas manchas son causadas por una intensa actividad magnética y suelen aparecer como una región central oscura, llamada "umbra", rodeada por una "penumbra" más clara. Además, son temporales y pueden estar compuestas de carga eléctrica, gas o plasma. Las manchas solares son importantes para entender la actividad solar y su impacto en el clima espacial.

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