Otra nueva versión de la etérea nebulosa del Velo

Vista de la nebulosa del Velo Este o nebulosa del Murciélago (Caldwell 33, NGC 6995 y NGC 6992) -a la que no hay que confundir con la nebulosa del Murciélago Cósmico -, que forma también parte de la grandísima nebulosa del Velo ( se puede ver una imagen de toda la nebulosa en esta web ). Se encuentra en la constelación del Cisne. Es el resto de una supernova cuya explosión ocurrió hace unos 10.000 años. Sus filamentos luminosos están formados por gas ionizado que brilla al interactuar con la onda de choque. Forma parte del gran complejo de la nebulosa del Velo, situado a unos 2400 años luz de la Tierra. Sus delicadas estructuras y formas recuerdan las alas de un murciélago y revelan la belleza de los restos de una estrella desaparecida. Son 2,5 horas de captación de su imagen desde Viladecans al final de agosto de 2026 por José Gabriel Valero. Otras imágenes de la nebulosa del Velo o de sus partes en esta web. Otras imágenes de José Gabriel Valero en esta web.

Sadr, una estrella supergigante amarilla, en un vecindario muy concurrido


Fernado Loyacono compartía el pasado sábado 23 agosto de 2025 esta imagen desde Viladecans. Se trata de la rica y compleja región HII del cielo que aparentemente envuelve a la estrella Sadr (γ Cygni o 37 Cygni) en la constelacion del Cisne (abajo se ve su situación en un mapa estelar). La imagen es fruto de dos horas de exposicion.
Decimos que 'aparentemente envuelve' a Sadr porque aunque en la fotografía la estrella aparece rodeada por la nebulosa de emisión difusa IC 1318 (que está siendo iluminada por estrellas jóvenes y calientes), Sadr no forma parte de la nebulosa, ya que está a medio camino entre ésta y la Tierra, estando muy por delante de la nebulosa. 
El cúmulo abierto NGC 6910, en el mismo campo visual, también se encuentra mucho más distante.
Como se indica en la Wikipedia, Sadr es una estrella supergigante amarilla de tipo espectral F8Ib, aproximadamente 65.000 veces más luminosa que el Sol, cuya temperatura superficial es de 6500 K. De acuerdo a su brillo y temperatura, se puede estimar que en el momento de su nacimiento su masa era unas doce veces mayor que la masa solar, lo que la sitúa cerca del límite por encima del cual las estrellas terminan sus días como una supernova.
El entorno de la estrella es muy rico en nebulosas de diferentes tipos, y vale la pena acercarse a la estrella aunque sólo sea para ver 'su vecindario, como se puede comprobar en las otras apariciones de Sadr o la región HII que la envuelve en esta web.



Comentarios